Nuria desde Vilnius

jueves, diciembre 14, 2006

El último mes..

Hace más de un mes que no actualizo, pero es que entre unas cosas y otras no he parado mucho. Para empezar vinieron mis padres a verme y estuvieron unos cuantos dias por aqui, cuando llegaron hacía unos -12 grados,


asi que los pobres empezaron con mal tiempo el viaje, pero bueno luego mejoró y volvió a los típicos 6-7 grados que estuvo haciendo durante casi un mes. Visitamos algunos lugares de este pais tan peculiar, por aqui dejo alguna foto de Trakai de nuevo y de Kaunas,

Ésta última es de la cena que hicimos con toda la oficina. (continua en el siguiente post...)

Continuacion de despues de un mes...

No he podido poner más fotos en el otro post, no se porque pero bueno... asi que continuo aquí con la historia.

Pues después de eso tuve un regreso relámpago a España para hacer unos exámenes y a mi vuelta ya volví a la normalidad de nuevo. Los dias en Vilnius ya eran (y siguen siendo) muy cortos, y llamarlo dias es un decir, porque el sol nunca sale, y lo único que distingue al dia de la noche es una claridad, no muy intensa que es capaz de colarse a través de esa masa de nubes que hay encima de nuestras cabezas. En fin, ésta falta de luz se nota, en los ánimos sobre todo, creo que ahora más que nunca empiezo a apreciar el sol de España. Pero bueno, para romper un poco con esta monotonía y salir un poco de este pais tan gris, el fin de semana pasado hice una escapada hasta Estocolmo, allí nos juntamos varios becarios de distintos paises y nos lo pasamos muy bien. De Estocolmo he de decir que es una ciudad muy dinámica, moderna (comparada con Vilnius) y llena de vida, echaba de menos esa sensación de sentirte en un sitio lleno de gente por la calle, asi que me lo pasé muy bien y cómo no os dejo un reportaje gráfico de los mejores momentos de la ciudad y las fiestas que montamos!! Gracias a Paco por todo!!!!



martes, noviembre 07, 2006

Yo para ser feliz quiero una bici....

El escenario ya de por si hizo bastante, la península de Neringa al Oeste de Lituania y a los pies del mar Báltico, lugar destacado por sus dunas kilométricas de la arena más blanca que jamás he visto, a esto le sumas un repentino dia de sol y calorcito a finales de octubre cuando ya parecía que el buen tiempo se había ido muy muy lejos, un compañero de viaje inmejorable y una bici. Asi sin saberlo ésto ha dado lugar a el mejor dia hasta ahora de mi estancia en Lituania, hacía años que no montaba en bici (y no me había dado ni cuenta de eso!) pero creerme que en cuanto deje de nevar me voy a comprar una para desplazarme por la ciudad, no es que sea necesaria, pues Vilnius se puede recorrer andando sin problemas, pero me gusta la sensación de ir en bici, me siento libre, tal vez sea una bobada pero parece que podría llegar al fin del mundo (si el mundo fuera plano claro).
Bueno os dejo unas fotos del lugar y del dia en cuestión, os recomiendo la visita, merece la pena, ah! y no os olvideis de la bici!!